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javierdelgado

MARTA MASTRAL GASCÓN DE GOTOR: DISCURSO INAUGURAL EXPOSICÓN DE ANSELMO GASCÓN DE GOTOR EN HUESCA. ¡OJO AL PARCHE!

Aquí abajo copio el discurso de Marta Mastral Gascón de Gotor, Discurso leído con motivo de la inauguración de la exposición 
Anselmo Gascón de Gotor en Huesca: 1901-1927
18 de mayo de 2012 • Museo de Huesca

Me permito sugerir que os fijeis en el párrafo 4º (comenzando a contar desde desde el final: lo resalto en negrita) dedicado al fusilamiento por los fascistas de Huesca del hijo del pintor, Jesús Gascón de Gotor, de ideas socialistas, hombre comprometido con su época, fusilado el 23 de agosto de 1936 junto con casi cien convecinos de la ciudad en las tapias delk cementerio, durante todo un día en el que no dejaron de escucharse las descargas, para amedrentamiento de la población. Es la primera vez, desde entonces, que se ha mencionado el hecho en Huesca ante autoridades diversas: había que ver cómo abrían los ojos cuando Marta mencionó el asunto.

Texto del discurso de Marta: 

Sra. Consejera de Educación, Universidad, Cultura y Deporte, Sr. Director del Museo de Huesca, queridas autoridades, querida familia, señoras y señores, queridos niños.

Es una enorme satisfacción para la familia Gascón de Gotor, a quien en este momento represento, la inauguración en el Museo de Huesca de esta exposición que reúne parte de la obra pictórica de Anselmo Gascón de Gotor, mi bisabuelo.

Y la satisfacción es por muchos motivos, y por eso estas palabras pretenden transmitir nuestro reconocimiento y agradecimiento a quienes la han hecho posible.

Gracias al Departamento de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. A sus responsables. Gracias por haber elegido y seleccionado este proyecto de entre otros posibles, apoyando la difusión de la obra de Gascón de Gotor en Huesca, y también por haber realizado el esfuerzo económico necesario, especialmente en el difícil contexto actual, para que esta exposición se haya podido celebrar. Gracias sinceras, señora Consejera.

Este edificio que nos acoge fue, como todos ustedes saben, palacio de reyes aragoneses y después universidad, por lo tanto no encuentro un entorno más adecuado para acoger la obra de un aragonés de raza y un estudioso e investigador incansable del arte aragonés. Gracias a Vicente Baldellou, Director de este Museo, que accedió inmediatamente a nuestra propuesta, así como a Julio Ramón, María José Arbués y al resto de las personas que han trabajado en el diseño y montaje de la muestra.

Gracias a mi tía, y además mi madrina, María Dolores Bespín, viuda de Anselmo Gascón de Gotor, nieto del pintor. Ella pensó esta exposición y transformó una buena idea en una realidad visible. Es, además, la autora del texto del catálogo que acompaña e ilustra la exposición. Me consta que investigó en archivos, habló con las personas necesarias, reunió datos, documentó historias, analizó artículos, y confeccionó una trayectoria vital interesantísima y muy rigurosa del pintor, que nos ha permitido a todos conocer hechos y datos que hasta ahora ignorábamos. Y ella pensó en exponer públicamente la obra más difícilmente accesible, es decir, las colecciones privadas que integran esta exposición que hoy se inaugura. Por tu esfuerzo y por tu empeño en que este proyecto saliera adelante, gracias. 

Y gracias también a mi madre, Ana Gascón de Gotor, nieta del pintor.

Verán, muchos de ustedes no tienen la suerte de conocerla, pero no hay nadie como ella contando historias del pasado. Mi madre nos contó mil historias de su abuelo, historias que a su vez le fueron transmitidas por su padre, también Anselmo, y por su madre Martina Palacios. Por mi madre supimos, mis hermanos y yo, que el pintor fue un hombre esencialmente bueno, un riguroso investigador y un trabajador incansable hasta el final de sus días pues, efectivamente, hasta el último momento y casi ciego ya, utilizó sus pinceles para plasmar aquellas imágenes que consideraba dignas de hacer eternas en un cuadro

Pero el artista fue también un hombre rebelde y esta faceta suya, que mi madre destacaba en cada relato con idéntica emoción y apasionamiento, quizá sea la que más nos impresionó siempre a sus descendientes. 

Anselmo Gascón de Gotor luchó contra quienes antepusieron sus intereses personales al interés general. Fue, junto a su hermano Pedro, el máximo representante de la Defensa de la Torre Nueva de Zaragoza frente a quienes promovían su derribo. 


Finalmente, a pesar de su lucha, de sus manifestaciones, de sus pasquines, de sus artículos en periódicos y conferencias, a pesar de sus desvelos y su desesperación, la Torre Nueva cayó, la borraron del horizonte zaragozano; por eso el pintor tampoco quiso quedarse allí, en la que era su ciudad, y se trasladó a Huesca donde vivió la última etapa de su vida. 

Aquí pintó, enseñó dibujo en el Instituto de Segunda Enseñanza, enseñó pintura en su academia (entre otros, al celebrado Ramón Acín), dirigió durante años el periódico local (El Diario de Huesca), educó a sus hijos, participó activamente en la vida cultural y social de la ciudad y finalmente murió en 1927 tras una vida intensa y fructífera. 

Por eso el vínculo del artista Gascón de Gotor con Huesca es muy grande, y por eso nos parece especialmente importante que nuestra ciudadanía de hoy conozca algo más la vida y la obra de este oscense de adopción, que contribuyó a dibujar la historia de principios del siglo XX de la capital altoragonesa. 
Indudablemente ese afán por saber, por estudiar, por defender lo nuestro lo heredaron sus hijos: uno de ellos, nuestro abuelo, Anselmo Gascón de Gotor Giménez, que mediante la investigación, la enseñanza y sus publicaciones continuó y amplió muy dignamente la obra de su padre.

La pasión, la rebeldía, el sentido de justicia y la valentía en la defensa de sus opiniones hasta las últimas consecuencias fueron la herencia que dejó, además, a su segundo hijo, Jesús. Él también fue buen dibujante, también profesor en el Instituto, también colaborador en un periódico local, y, además, activo militante en la vida cultural, social y política de su ciudad. Seguramente su integridad en la defensa de lo que consideraba justo y legal hizo que tuviese tan triste final, junto a casi cien convecinos, en esa fecha trágica para Huesca que fue el 23 de agosto de 1936. 

También hoy, aquí, lo queríamos recordar, porque también su espíritu y su esfuerzo contribuyeron a que Huesca mejorase y llegase a ser la ciudad abierta que hoy es. 

Creo que el mejor homenaje que podemos rendir a Anselmo Gascón de Gotor es volver a mirar su obra. De esta forma no solo recuperamos al pintor, también reconocemos al aragonés tenaz, al defensor del patrimonio y de la historia de Aragón, al profesor, y al maestro.

Y por mi parte nada más. Solo me queda agradecerles su asistencia y su atención, y desearles que disfruten de los personajes, los objetos y los paisajes del pasado que reúne esta pequeña muestra de la obra del artista. 
Gracias a todos y feliz visita. 

Marta Mastral Gascón de Gotor

En la foto, Marta con dos historiadores oscenses seriamente comprometidos: a su derecha, Víctor Pardo y a su izquierda José Domingo Dueñas. Hacen un trío admirable.(Perdonen: por ahora no consigo subir la foto: en cuanto la tenga a punto la pondré. JDE)

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