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javierdelgado

LA PRUDENTE MORERA

LA PRUDENTE MORERA LA PRUDENTE MORERA

 Este texto ha sido publicado en Qué!diario Zaragoza del miércoles 10 de mayo de 2006

 Procedentes de China, las moreras (Morus alba y Morus nigra) tienen tres utilidades muy apreciadas: su fruto es muy sabroso, sus hojas alimentan a los gusanos de seda y son árboles muy decorativos. Sólo tienen un pequeño defecto: la mancha de sus frutos no hay quien la quite de la ropa. Las mujeres han conseguido desterrarlas de las plazas donde estaban. Una forma especialmente artística de mostrar la morera es podándola para que sea péndula, con las ramas cayendo lánguidas.  En Zaragoza hubo miles de moreras (en el S. XVI hubo industria de seda), de las que quedan unas trescientas: pueden verse a lo largo de toda la Avenida de América, en el Paseo de las Damas, San Vicente Mártir y plaza A. Sweitzer y eran muy visitadas en primavera por la chiquillería. La vieja morera péndula de la plaza del Emperador Carlos es muy conocida en la ciudad. Símbolo de la prudencia, la morera espera a que no haya riesgos antes de sacar sus frutos.

4 comentarios

Javier -

Ahora tenemos una calle Conde de Aranda con moreras a los lados pero con las ramas un poco dejadas. Quizá sean demasiado jóvenes para podarlas, pero con un ligero repaso lucirían mucho mejor. Enhorabuena por tu blog.

jcuartero -

Yo tambíén tuve un abuelo con el que iba coger hojas de morera. Con un seiscientos aparcábamos en torrero y paseábamos cerca de la cárcel. No recuerdo el lugar exacto. Tenía la sensación de estar robando algo, me daba miedo que fuésemos a hacerlo tan próximos a la prisión.

javier delgado -

Estimado Enrique: Gracias por tu comentario en el que cuentas sino lo que han hecho durante siglos los abuelos para sus nietos y para los gusanos de seda de sus nietos. Realmente, con esa morera al lado de casa la tentación tenía que ser muy fuerte. Pagar el tranvía de Casablanca, bajar en la última parada y coger hojas de la gran morera de junto al Canal era ya un pequeño viaje. Y andar hasta el camino de las Torres, con un niño de la mano, o solo, no sería muy atractivo. En fin, que mira qué lozana y estupenda está esa morera pese a todo y no te dés más mal. Cuando seas abuelo y te toque coger hojas para tus niet@s, procura ir a otras,preferiblemente no péndulas, que hay muchas. Y, sobre todo, ¿¿no cruces a esa rotonda porque se te llevarán por delante los coches!!

ENRIQUE -

No sé si publicarlo aquí, aunque espero que la falta ya haya prescrito...
Cuando era niño, mi abuelo me acompañaba a esa morera de la Plaza del Emperador Carlos V -que está al lado de mi casa- para abastecernos de alimento para mis gusanos de seda.