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javierdelgado

VUELVO AL BLOG PORQUE YA HE VUELTO A ZARAGOZA. NO ES MI MEJOR DÍA, ASÍ QUE USTEDES DISCULPEN. ABRAZOS Y ¡SALUD!

VUELVO AL BLOG PORQUE YA HE VUELTO A ZARAGOZA. NO ES MI MEJOR DÍA, ASÍ QUE USTEDES DISCULPEN. ABRAZOS Y ¡SALUD!

 Encuentras un membrillero en el camino y la tarde se ilumina con una nueva luz.

No voy a empezar bien, y ya lo siento. Habrá quien diga: ¡Pero qué más quiere ese tío!, y tendrá razón, pero el caso es que el primero de agosto me coge con las alarmas puestas y el corazón encogido y yo no soy dueño ni de mis alarmas ni de mi corazón.  Lo he pasado muy bien y muy mal durante julio, por si a alguien le importa.

Había montes, río, huerta, casa fresca, buena compañía. Y estaba yo, intentando estar completamente completo en cada sitio, pero no era posible: siempre había una parte de mí que iba y venía por sendas tortuosas; y sí, deseaba que su vara y su cayado me sosegaran, pero no era tal.  Creo que no debería haber retomado este blog en este estado de ánimo, pero me propuse hacerlo tal como me cogiera y a ser posible no borrar lo ya escrito. ¿Es posible no borrar esto que ya está escrito? ¿Para que nadie más que yo se entere de cómo estoy hoy?, ¡oy!, ¡oy!¡oy!  

Temo haber entrado en el túnel de la eterna insatisfacción. ¿O aún no han hecho efecto todas las pastillas y los pastillos? También puede ser el cambio de altitud. O este calor especialmente agobiante de las ciudades, que quien viene del monte aborrece sin capacidad de respuesta física. U otras mil y una cosas que suceden para mal y están ahí, agazapadas para darte un susto de pronto. Saltan unas cuantas: ¿Holaaaaaaaaaaaaaa? Y si no contestan otras tantas saltan: ¡Holaaaaaaaaaaaaa! Y se van enfureciendo, enfureciendo hasta que consiguen darte miedo y acabas contestando. Y entonces ya la has fastidiado. Has caído en la trampa saducea, que es una de las peores trampas en las que puedes caer, entre otras cosas porque ya no recuerdas qué coño ponían los saduceos ni sus señoras bíblicas madres en sus trampas. El caso es que…

 He escrito unos cuantos breves cuantos de suicidas, que les iré mostrando conforme vaya teniendo ganas, ahí es nada. No me imagino por qué se me ocurren ahora tantos cuentos de suicidas, suicidios y desapariciones rápidas. Tendré que preguntárselo a mi psiquiatra, que de eso sabe, vaya si sabe, el muy. Para que vean lo variado que he estado, uno es en un río y otro es monte abajo, aparte de los que son en vías de trenes y en carreteras. Todos esos maltratadotes de mujeres y niños que me han agriado la lectura del periódico deberían tomar ejemplo y luego tomarlas medidas oportunas para probar… No sé si a ellos se les ocurren cuentos así, pero estoy seguro de que sus maltratadas mujeres, niñas, abuelas, etc. sueñan con vidas largas y agradables, “por el amor y por el deber reunidos…” Aparte de los asesinos, lo cierto es que la familia está en crisis desde que se inventó, y se le rompen las costuras por todos los sitios: éste de los maltratadotes es uno de esos sitios, pero ya hay treinta o cuarenta sitios por los que ese invento maléfico hace agua, pus, sangre y líquidos diversos. Hay mucha confusión, mucha confusión en todo esto de la familia. Hace algunos años escribí un artículo en Heraldo que comenzaba: “La familia no existe. Existen las familias”. Y hubo una buena movida de llamadas y escritos de padres católicos poniendo el grito en el cielo, que es donde lo ponen los padres católicos, más que las madres católicas, que se los reservan para ponerlos todos juntos cuando crecen y se hacen viejitas y entonces se pasan los días con el grito en el cielo, de tan cerquita que lo tienen ya. 

 Lo de la crisis de la familia. Y de otras crisis también hablaremos, señoras y señores, porque afortunadamente casi todo está en crisis en este mundo que nos ha tocado vivir, y mejor es rendirse a la evidencia. Hablaremos. Hablaremos pues. Por cierto: tengo la intención de ser más claro todavía en lo que escribo sobre lo que me parece que ocurre alrededor nuestro. No pienso callarme más que lo que me pusiera de patitas ante el Código Penal. Porque tengo la impresión de que la red está llena de buenas palabras y mejores intenciones y estoy hasta los cojones del alma de leer buenas voluntades a lo boy scout prebélico.  

¿Saben a quién he estado escuchando mucho? A la infeliz Janis Joplin. Leyendo las letras de sus canciones no se alegra uno mucho. Pero es mejor que andar con aleluyas y palabritas finas, ¿no? Y con esto cierro por hoy el confesionario. Cualquiera de ustedes pueden musitarme aquello del “Ego te absolvo…” Les quedaré inmensamente agradecido. Cómo no.  P.D.: Recuerdo perfectamente haberme comprometido a escribir aquí sobre Ajedrez y también poemas y alguna cosa más que me han solicitado amablemente mis muy distinguidos lector@s. Hoy mejor me meto el Ajedrez por el culo y a ver si van saliendo las fichas por las orejas o por dónde. Se admiten apuestas. ¿Y el orden de las fichas al salir? ¡Pues no creo que la reina sea la primera! 

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2 comentarios

ENRIQUE -

Un abrazo desde Londres para el marino zaragozano!
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MAR -

Con voz muy sssuuuavvveee, al oído:" Et ego te absolvo.."
si eso es lo que pedías,
amigo escritor. Las cRRRRisis roen por dentro,pero provocan acontecimientos. Espero tus próximas lineas con más ingredientes de tu singular cóctel existencial. Animo en tu recorrido, Javier, Hasta pronto.
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