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javierdelgado

LA VIDA ES (TAMBIÉN) SUEÑO...

LA VIDA ES (TAMBIÉN) SUEÑO...

 Y tú, pequeño, me dijo, ¿de qué parte estás? ¡Estamos rodeados de cabrones!¡No te fies de nadie! Eso me dijo el Che desde su foto de la revista Triunfo. ¿Y Cuba?, le pregunto yo ahora. ¿Qué va a ocurrir ahora en Cuba, Che?

Me ha sorprendido encontrarme un comentario sobre algo que comenté en este blog. Una sorpresa muy agradable, de veras. Pero míren que tonto estoy que me ha sorprendido. ¡Así que esto lo lee alguien! ¡Y se toma la molestia de escribirme! Ya seé que hago este blog para eso, al menos esa es la teoría, pero les aseguro que me sigue sorprendiendo. Lo agradezco mucho, de veras.

He pasado todo el día durmiendo. una nueva pastilla estupenda, que me da mucho sueño. ¡Toma! ¡Si me paso el día en un sueño! Y además de dormir sueño algunos ratos y luego me acuerdo. Como todo el mundo, vamos. Hoy perdía un abrigo de mi madre (que en la realidad des de mi suegra pero lo lleva mi mujer: ¡hala, para los freudianos!) por unos extraños pasadizos de la iglesia de San Pablo de Zaragoza, atestada de gente . Todo estaba lleno de gente y de escombros alrededor, un barrio lleno de escombros y derrumbes (en el sueño, yo decía: ¡parece que hubiera habido una guerra, pero de dentro afuera, en vez de fuera adentro!) Todo parecía derrumbado y explotado desde el interior... Y el gentío aquel por los pasadizos. Y el mercado que rodeaba la iglesia, absolutamente en ruinas. Y escaleras y escaleras. la lluvia. Empapados todos. Completamente empapados. Y por ahí`perdía yo el abrigo ése, que se me resbalaba con tanta agua dentro y fuera de mi cuerpo empapado. Luego todo era buscarlo. Y lo encontraba cuando todo aquel barrio parecía desierto. Pero no era abrigo largo entonces, sino chaquetón. Y lo habían acuchillado y roto. No estaba muy mal pero... ¿Y cómo lo contaría eso en casa? Mi padre no le daba importancia. Quería tomar el vermut en una terraza de por ahí, bajo unos porches como de pueblo. ¡Mi padre que nunca toma esas cosas! Parecía más bien su padre, mi abuelo paterno. Pero era mi padre con las costumbres del otro. ¡Yo qué sé!

Les cuento este sueño, o esta parte de sueño que aún puedo evocar, porque realmente no he hecho otra cosa en todo el día sino dormir y dormir y dormir. Me sentía muy bien sobre la cama, fresquito...las pocas veces que recuerdo haberme despertado. La almohada me decía: duerme. Y el colchón. Era mi cuarto, mi "cama de matrimonio", pero era también una especie de sanatorio agradabilísimo. ¡No quiero ir a ningún sanatorio, por cierto! Ya tengo mi cama, mi cuarto, mis pastillas, mis sueños...

Todo eso ha sido después de ir a sacarme sangre para no sé qué análisis...de sangre. Siempre son ancianos y ancianas quienes están en la cola (en agosto qué pocos, qué bien). Vas pasando por todas esas mesas en las que te ponen papelitos en frascos de laboratorio, vas pasando y puedes ser cualquier otro en cualquier lugar en cualquier otro tiempo. A mí me gusta esa impresión: es como una película... Como la guerra... los campos de concentración...las colas de abastecimiento... Yo no he visto esas cosas más que en el cine y de boca de gente mayor, y sin embargo me parece haberlas conocido personalmente. y cuando estoy en una cola de esas... También bajo Franco había colas...para sacar sangre y para otras cosas... Eso he hecho bien pronto por la mañana, y desayunar leyendo el Heraldo. No recuerdo nada del Heraldo de hoy pero estoy seguro de que podría recitar página a página lo que había publicado en ellas, más o menos, esto no es un concurso, pero más o menos... desde luego que sí. Cosas del verano, del Heraldo, de la memoria, del sueño.

Estoy preocupado con Cuba. Quién no. Para qué sirve mi preocupación. Escribo sobre ello. Intento ayudar dando mi opinión aquí y/o allá, pero tengo que mantener mucho la fe antigua en que eso sirve y ayuda: los vietnamitas aquellos que conocí de joven: "vuestra solidaridad nos ayudó a ganar la guerra..." Tengo que creémelo siempre: que escribir sirve a alguien, al Otro. Si no, haría voto de silencio como los cartujos que lo hagan. Voto de silencio. Un poco de voto de silencio tampoco estaría mal, no está mal. Dormir todo o casi todo el día facilita cumplir con lo del silencio, mira por dónde.

Pienso sobre Cuba, decía. ¿Quién está haciendo los planes sobre Cuba y la vida de l@s cubano@s. Los yanquis desde luego, ¿los chinos?, los europeos (pero qué europeos). ¿L@s cubano@s? Pero qué cuban@s. Esta generación de todos nosotros (por unirnos de alguna forma: podría decirse: est@s espectador@s, tamppoco sería lo justo), esta generación no vio la Revolución cubana (sólo ya unos pocos y va a ver el final de Fidel Castro (¿y de qué mas?). Somos los que vimos el cadáver incorrupto del Che, mirándonos a los ojos: ¿Y tú, pequeño, de qué parte estás en todo esto? me dijo a mí el Che desde la foto de Triunfo. ¿Ves cómo he muerto sin morir? Pero han  muerto tantas cosas, pequeño... Ahora no puedo hablar, porque estoy en todas las revistas y periódicos y me oirían estos cabrones y los otros y los otros. ¡Estamos rodeados de cabrones, che, pequeño! Tú no te fíes de nadie, ¿te enteras? ¡De nadie! ¡Y menos que nada si es francés! Pequeño: hasta otro día. Léeme lo que llegue a tus manos. Tampoco te lo creas todo. Yo mismo ahora no soy yo: estoy en una foto, tú te imaginas que tte hablo, yo me imaginaba que podría hablarte...

Duermo mientras Cuba avanza hacia quién sabe qué cambios... He escrito, he enviado mi opinión...¿le servirá a alguien? Duermo como si ya hubiese cumplido mi deber. ¡Pero todo está aún por hacer! ¡Estamos rodeados de cabrones! ¡También en Internet! ¡También en Internet! ¡¡Cuidado!! ¡¡Mucho cuidado, amig@s? ¡¡¡¡Esto tampoco es lo que parece!!!

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