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javierdelgado

CRÓNICA DE LA CHARLA SOBRE ARBOLADO EN EL DISTRITO DE SAN JOSÉ, DADA EL LUNES 7 DE FEBRERO Y QUE PUBLICADA DESAPARECIÓ POR PROBLEMAS TÉCNICOS DE BLOGIA O DE MI MALA CABEZA QUE NO SÉ QUÉ ES PEOR.

CRÓNICA DE LA CHARLA SOBRE ARBOLADO EN EL DISTRITO DE SAN JOSÉ, DADA EL LUNES 7 DE FEBRERO Y QUE PUBLICADA DESAPARECIÓ POR PROBLEMAS TÉCNICOS DE BLOGIA O DE MI MALA CABEZA QUE NO SÉ QUÉ ES PEOR.

CRÓNICA DE LA CHARLA SOBRE ARBOLADO URBANO EN EL DISTRITO DE SAN JOSÉ, REALIZADA EL MIÉRCOLES 7 DE FEBRERO DE 2006

 Para la preparación de esta charla tenía, como siempre, los listados que me proporciona el Jefe de la Sección de Arboricultura del Servicio de Parques y Jardines, mi buen amigo Luis A. Moreno. Tenía también el plano del distrito gracias al delineante del mismo Servicio, mi también amigo Juan Ángel Vicente. Con esos materiales puede uno comenzar a estudiar en serio el arbolado público de un distrito. 

Está claro que los datos no están exactamente al día, porque la escasez de recursos humanos impone un ritmo lento a la renovación de la base de datos, pero aún así, se trata de unos materiales  perfectamente útiles. Con ellos, como siempre en esta “campaña”, comencé a trabajar.  San José es un barrio cuya historia me merece un especial respeto, similar al que me producen Las Fuentes, Torrero, Delicias, Valdefierro y Oliver, la Almozara…porque son barrios en los que la organización vecinal, la solidaridad, la capacidad de lucha y la selección de prioridades reivindicativas han sido siempre  características explicativas de todos sus avances urbanísticos, es decir sociales.  

En general, se trata de barrios que nacieron por el propio impulso de las familias inmigrantes, alrededor de los propios centros de trabajo a los que se acercaban transformándose en proletariado urbano y alejándose de las costumbres del trabajador agrícola. Barrios a los que los sucesivos poderes municipales sólo comenzó a tener en cuenta para algo positivo bien comenzado el siglo XX y que sólo durante la II República, en medio de la agitación social y cultural de la época, adquirieron un perfil potente como “bastiones” de la base obrera en apoyo de los avances sociales que anarquistas, socialistas y comunistas trataban de formular de acuerdo a sus respectivas perspectivas a largo plazo. 

 San José, como esos otros barrios obreros citados, ha dado a Zaragoza figuras ejemplares de obreros luchadores, capaces de luchar en las más difíciles condiciones: la dictadura de Primo de Rivera, la guerra civil y la larguísima y muy represiva posguerra franquista. Grupos enteros de obreros del metal y de la construcción nacieron y murieron en sus calles, dejando el testigo a nuevos protagonistas sociales. Me parece indicado  honrar aquí la memoria de tantos  y tantas como vivieron luchando y esperando, en pos de un ideal de justicia y de transformaciones sociales.  Entre otras cosas, porque a esas personas, que en algunos momentos fueron miles al mismo tiempo, a esas personas les debe la ciudad buena parte de las conquistas urbanísticas más importantes, gran parte de las realizaciones urbanas de mayor calado. Y, por supuesto, la defensa y valoración del arbolado urbano, asunto del que trato en mis charlas.  

Conecté, como siempre hago, con una persona de la administración de la Junta Municipal del Distrito, en este caso con Nieves Gallego, quien puso a mi disposición los datos que le pregunté (el número total de calles del distrito, por ejemplo, ¡tan difícil o imposible de conocer en casi todos los demás!- y, de paso me facilitó esos datos de todos los distritos de Zaragoza y también las cifras de datos demográficos oficiales de la ciudad, por distritos, con fecha 1 de enero de 2006. Un tesoro documental. Materiales que el Ayuntamiento publica pero que al parecer casi nadie se preocupa de que lleguen a la ciudadanía. Además, Nieves Gallego me planteó las cuestiones sobre las que en la Junta Municipal del Distrito había tratado relacionados con el arbolado.  Copio aquí mismo el folio que me envió:

 PROBLEMÁTICA DEL ARBOLADO EN JUNTA MUNICIPAL SAN JOSE
 
   Las reclamaciones mas continuas, son las de: ·         Proteger árboles, sobre todo por los vehiculos que se suben a las aceras (Ej. C/ Castelar,  que se ha plantado recientemente con la remodelación de las aceras, C / La Puyade y C/ Melilla)·         Plantación de alcorques vacíos·         Tapar alcorques con rejillas, para evitar caídas.·         Inquietud vecinal por espacio verde de Plaza Reina Sofía, si se realiza el parking. La Junta Municipal ha remitido estas inquietudes a Servicios Públicos para que se tengan en cuenta.  ·        FALTA ARBOLADO EN ALCORQUES VACÍOS EN:·        Avda. San José con Travesiía Puente Virrey·        Entrada Parque de la Mamoria con C/ Luis Villanueva ( Tapar alcorque o plantar)·        C/ Miraflores. (Alcorques vacíos, reclamaciones constantes de los vecinos para que se planten. Parques y Jardines informa que no se pueden plantar por las dimensiones de los alcorques.·        Esculor Lobato.·        Felix Burriel·        Plaza Muñoz Grande “Zona de bancos” muy frecuentada por mayores y niños, solicitando los vecinos alguna plantación  que de sombra a la zona.·        Plaza Utrillas·        La Puyade ·        Paseo Cuellar. 

 Nieves Gallego es  una de esas eficaces funcionarias del Ayuntamiento que se toma sus tareas con total seriedad y que atiende de la mejor manera posible al público y a quienes puedan aportar algo al vecindario. A lo largo de esta “campaña” he conocido a buen número de personas de este tipo, verdaderas joyas de la función pública (Antonio, Marisa, Luis, Beatriz, María Antonia, Chema, Paco, Yolanda, Feli), de quienes creo que he ido dando cuenta en mis “Crónicas” de las charlas. Pues bien, a ese tipo de funcionari@s con las que da gusto tratar. pertenece Nieves Gallego, a quien desde aquí le doy muy sinceramente las gracias.  

Soy vecino del barrio de San José desde hace diez años (antes lo fui del distrito Universidad durante más de veinte y treinta si cuento los años de mi primera juventud en casa de mis padres) y mi amistad personal con uno de los pocos concejales (desde 1979 hasta ahora) al que nunca he perdido el respeto, Ricardo Berdié, me ha facilitado aprender mucho, porque mucho es lo que de Ricardo Berdié se puede aprender de muchas cosas, entre otras sobre la historia del barrio de San José del que él es vecino puede decirse que desde siempre y dirigente ciudadano y líder vecinal antes que concejal y siendo concejal también (lo cual no es tan común como debiera).

Desde los tiempos universitarios (que recuerdo en mi libro “Uno de los nuestros…”) conozco a este hombre que ha ido creciendo en sabiduría y bondad ante nuestros ojos y me parece bien ponerlo aquí tal como lo creo y lo siento. Ricardo Berdié acudió al Centro Cívico de San José en la Pza. Mayor para presentarme ante sus convecinos en su calidad de concejal Presidente de esa Junta Municipal de Distrito.

Acudió acompañado por tres de los vocales de la Junta  y lo hizo con brevedad, claridad y cordialidad. Su presentación me hico sentir muy bien acogido en una sala que fue llenándose hasta albergar a unas treinta y cinco personas de todos los sexos y edades, varias de ellas representantes o participantes de diversas asociaciones. Ricardo, una vez hecha mi presentación, se sentó entre el público y se dedicó a escuchar mi charla y todo lo que se decía, interviniendo alguna vez como uno más (aunque podía sentirse con qué respeto especial  le escuchaban).

Al acabar la reunión me dijo: ¡Ya has visto cómo te he escuchado! Y yo le respondí ¡Sí!¡He escuchado perfectamente cómo me escuchabas! Y reímos los dos.  Lo cierto, para que voy a ocultarlo, es que me dio la tarde bromista y me salían chistes cada dos por tres, que generalmente fueron bien acogidos. Ahora les agradezco mucho haberme dejado actuar como actué. ¡Necesitaba reírme rodeado de buena gente! ¡Necesitaba también hacer reír! Creo que la risa es una magnífica aliada del entendimiento, así que por mi parte no dudo en absoluto que cuanto pude hacer ver se vio mejor con la sonrisa en los labios. 

 Mi estado de ánimo y la cantidad de intervenciones que hubo en la sala casi desde que comencé a hablar no me dejaron ir tomando notas de cada cosa que se dijera y ahora he de hacer un esfuerzo de memoria para poner aquí los asuntos de los que hablaron quienes intervinieron.  Pido perdón de antemano, sobre todo a quienes colaboraron con sus preguntas y sus ideas en la marcha de la reunión, por lo que me deje fuera.  Especialmente de lo que preguntó una señora interesadísima en el asunto, que al final de la charla me dijo que a ella la llamaban “La preguntona”, no sabía yo por qué…hasta que lo supe.

Aquí quiero agradecerle su enorme interés y entusiasmo, su decisión en plantear sus preguntas y la seriedad con la que se tomó el contenido de la charla. Puede que la llamen “preguntona”, pero realmente me parece su actitud mucho mejor que la de quienes callan ante cualquier cosa de las que se digan, sin atreverse (¿por qué?) a revelar sus dudas o sus opiniones. Gracias, señora. Esta señora propuso un gran número de asuntos sobre los que pedía mi opinión. Intentaré, al menos, enunciar algunos: 

. si los tipos de árboles que se plantan en Zaragoza son los más adecuados para esta ciudad.

. si podrían plantarse muchas zonas, en vez de con césped (planteó sus inconvenientes para los árboles, sobre todo por el riego), con plantas de tomillo, romero, manzanilla…

. si la poda de los plátanos no tenía que ser “como antes” haciéndolos horiziontales a partir d cierta altura, de modo que si había dos hileras formaran un “túnel” o pasadizo vegetal fresco en verano.

. cuáles eran las especies más difundidas en Zaragoza y en San José. el problema de la pringosidad de las catalpas . Un señor mayor protestó por la acusada diferencia entre las aceras del lado de los pares de Cesáreo Alierta, muy dotadas de vegetación, y las de la izquierda, prácticamente al raso. Ricardo Berdié le explicó los problemas de conducción de aguas y cables en aquel lado, pero todos estuvimos de acuerdo en que las jardineras prometidas hace tiempo tenían que ponerse alguna vez. 

. Una señora manifestó su disgusto por el nuevo arbolado de la calle Cautelar, sobre todo por los ciruelos rojos, que en su opinión eran árboles demasiado pequeños… De ahí salió el tema de cómo podrían tener l@s vecin@s información sobre las especies que se pueden plantar para poder también intervenir con su opinión.

 .  Una señora recordó el penoso caso de la morera inventariada entre los árboles monumentales de la ciudad que fue talada un día: la desconfianza que sucesos como ese generan el la población. 

. Una señora me habló de unas jornadas sobre el árbol en un colegio público del distrito, para solicitar mi participación, lo que me puso muy contento. 

. También me puso muy contento la invitación de una joven a participar en un acto que tendrá lugar alrededor del roble del Canal.  

. Se mencionó el proyecto de creación de un parquin en la plaza Reina Sofía (para el que hay apoyo de comerciantes y ciertas resistencias del resto de los vecinos). Expuse la vegetación presente en la plaza (más de cuarenta y tantos árboles de unas 12 especies y les sugerí que  pidieran información oficial a Parques y jardines sobre esa plaza, 

. Alguien planteó el problema de los alcorques vacíos. Tratamos el asunto con la información que yo tenía de ellos y de las diferencias concretas entre sus situaciones actuales y perspectivas de futuro. Mis datos estaban un poco atrasados: ya habían sido plantados árboles en muchos de los que yo tenía señalados como “vacíos”.  Otros alcorques, éstos sí vacíos aún, eran muy pequeños, pero por eso no tenían que quedar sin árbol.  En otras aceras se habían hecho “alcorques corridos, en los que cabrían tres o cuatro árboles. Pero estaban sin nada todavía…  

. Alguien habló de los coches que arremeten contra los árboles en algunos lugares en los que aparcan (zona calle Melilla y otras) . Una señora sugirió que en la bonita plaza Mayor se pusieran “camelios” (como ella creía que se llamaba la planta que da camelias, en vez del término camelia para la flor y para la planta en general), lo que dio lugar a risas porque yo creí oír “camellos” (y propuse que, por ejemplo, para pasear a los niños por la plaza…). Una vez aclarado el asunto, convinimos en que desde luego que sí. (Después, a la salida, veríamos los parterres de los rosales y pensamos que allí bien podían plantarse camelias). 

. Esto dio pie a hablar de algunas plantas como las  glicinas y la buganvillas, tan poco difundidas en Zaragoza por razones climáticas pero que podría buscarse para ellas emplazamientos adecuados. Además se recordaron algunas especialmente bellas como las que cubren la fachada de la residencia de San Juan de Dios junto al Canal. 

. Alguien planteó la posibilidad de introducir en los colegios públicos del distrito zonas de “huerto escolar” o plantaciones para que l@s niñ@s aprendan a cuidar plantas. 

 Sé que me dejo no sé cuantas intervenciones sin transcribir, la memoria flojea. Espero no haberme dejado ninguna de las más importantes.  A las nueve y media pasadas salíamos del Centro Cívico y aún quiso un grupo de asistentes que les dijera de qué especies esran algunos de los árboles que hermosean la Plaza Mayor de San José. Sobre todo tenían mucha curiosidad por ver las casuarinas de las que les había hablado tal elogiosamente. Las vieron y saciaron su curiosidad.  Ricardo Berdié pagó una ronda de cervezas en un bar cercano en el que aún pasamos un buen rato hablando de árboles… y de más cosas.           

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