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javierdelgado

POEMAS

"DIED IN THE END": UN POEMA DE MI HIJA CELIA

"DIED IN THE END": UN POEMA DE MI HIJA CELIA

Bailando con velos y subrayando todo porque no se va la sub-raya

 

Mi hija Celia ha escrito el siguiente poema bilingüe que ha puesto en su blog

 (celiadelgado@blogia.com).

Lo copio aquí porque para eso soy su padre.

 DIED IN THE END

 

Died, died!!

And this is only the beginning…

Poison and swords

sin all the worlds.

I´m died. 

Because I don´t know

Because I wasn´t new

Because you don´t help me

Because the torment won me 

In my beautiful darkness

To hide with my wish

Do you understand this madness?

This is the end: I miss... 

Died, died!!

And this is only the beginning

Poison and swords

in all the worlds

I´m died  

My soul is failed

My dreams never come true

But this is the end

And worries aren´t important today.                                            .                                                        

                                                                 

                                                                                               MUERTA AL FINAL

¡¡Muerta, muerta!!

Y esto es sólo el principio…

Veneno y espadas

en todos los mundos.

Estoy muerta.

  

Porque yo no sabía.

Porque yo no era lo nuevo.

Porque no me ayudaste.

Porque la tormenta me ganó.

  

En mi bonita oscuridad,

escondiéndome con mis deseos.

¿Entiendes esta locura?

Esto es el final: he perdido.

  

¡¡Muerta, muerta!!

Y esto es sólo el principio…

Veneno y espadas

en todos los mundos.

Estoy muerta.

  

Mi alma falla.

Mis sueños nunca se harán realidad.

Pero esto es el final

Y las preocupaciones no son importantes hoy.

Insólito serbal en R.Rebolledo del barrio de Las Fuentes 

Durante un tiempo

está bien dedicarse a contar árboles

 y a preguntarse por qué fallan las cuentas:

qué fue de aquel olmo

que sombreaba la esquina de una calle,

a dónde fueron las almas de los sauces

que lloraron tanto junto a las acequias,

qué manos nocturnas arrancaron la frágil

 estatura del ciruelo florido,

cuántos golpes sufrieron las robinias

tan peligrosamente cercanas a los coches.

Durante un tiempo

la ciudad entera no son sino árboles

alzando sus ramas hasta alcanzar

las cifras oficiales

y mis ojos se habitúan a ver

el rastro fantasmal de los que ahora

no están, no saben, no contestan.

Apunto hasta el detalle, sumo y resto,

multiplico (afortunadamente,

los árboles no tienen

raíces cuadradas),

alguna vez divido

por el número exacto de los habitantes

humanos de un barrio lleno de árboles:

en muchas ocasiones un solo árbol

les toca en el reparto

a un montón de vecinos:

mejor que no acudan a la vez a su sombra

mejor que pasen ignorantes

a su lado, llenos de orgullo

por tener un papel que asegura

que tantos o cuantos árboles son suyos

de una manera muy especial,

como pueden ser nuestros

los árboles de las ciudades.

Los cuento

y repaso las cuentas

y me pregunto qué manos

violentaron la joven

silueta de un almez

de aquellos que alegraban

las aceras de toda una calle.

Ahora esa ausencia perturba

mis cuentas, rebrinca las largas

series de números, irrita los totales.

¡Ah! ¡Si cojo a quien rompió los corazones

de todas las koelreuterias paniculatas

de una plaza! ¡Si le cojo!

Haré mis cuentas

una y otra vez

hasta saber su nombre,

domicilio, carnet de identidad,

sus gustos y sus miedos,

sus amigos baratos, sus caprichos

más caros.

Pienso poner bien subrayado

el número del árbol en la lista

de los árboles muertos,

la lista,

la estadística,

la logística,

la impertinente pregunta

del contador de árboles.

¿Cuántos sumaban

antes de las doce en punto?

¿Cuántos quedaban al amanecer?

Recuerdo esas ramitas

con hojas de juguete

temblando a la brisa de la tarde,

recuerdo aquellos troncos

marcados por la fatalidad.

Echo mis cuentas

y siempre me faltan.

QUÉ ÁSPERO POEMA VIENE AHORA, SIN VERSOS Y SIN RIMAS. QUÉ ASPEREZA MÁS TONTA EN ESTE BLOG

QUÉ ÁSPERO POEMA VIENE AHORA, SIN VERSOS Y SIN RIMAS. QUÉ ASPEREZA MÁS TONTA EN ESTE BLOG

 Qué ásperas las árbolas, las piñas. Las pinchudas acículas qué ásperas.

Qué áspera es la superficie de la vida para los pies que la caminan. Qué áspera es la terca voluntad el viento, la voluntad de los colores, la voluntad del agua, la voluntad de la luz. La lengua que nos llama, que áspera. La voz que nos convoca, la música que dice la posición exacta de los astros, qué áspera en toda la extensión del universo. Qué aspereza bajo la piel de los niños chicos, el recorrido de sus miradas qué áspero en nuestros ojos. Qué ásperos los  labios, qué floración tan áspera de besos. Qué ásperos los velos, los pañuelos, las capas, las mangas, las perneras, qué aspereza de corbatas en los cuellos, qué áspero el cepillo. La caspa, qué aspereza en blanco. Qué áspero el gruñir de los perros, qué ásperas las toses de los ancianos, qué áspero el plumón de los patos. Qué ásperas las teclas y las letras, las palabras ásperas qué ásperas. Qué manifestación de ásperas esdrújulas por las ásperas calles de las urbes. El verso del poeta sin balas, qué áptero. Qué inepto el escritor sin epto y sin escamas. La superficie de la vida qué áspera otra vez para los pies que la calzan, qué ásperos calcetines inventamos, qué asperezas dañinas, qué cojeras, qué ojeras de caminar la vida sin parar, tan áspera. La vida, tan áspera y el amor tan áspero que le tengo.

UN ÁRBOL DEL BARRIO HA ECHADO RAÍCES EN LA CUNA DE TU HIJO...

UN ÁRBOL DEL BARRIO HA ECHADO RAÍCES EN LA CUNA DE TU HIJO...

Un árbol del barrio

ha echado raíces en la cuna

de tu hijo

que duerme sin saberlo.

Pero lo sabrá.

Es un árbol pequeño,

aún tiene ramas como bracitos

y sus hojas,

con un poco de paciencia,

aún pueden contarse.

Su corteza es muy fina

una piel suavísima adherida

a un cuerpo espigado

cuerpo de árblol de ciudad.

Crecerá entre las casas

como tu hijo está creciendo

crecerá y sufrirá los vientos, las heladas,

la lluvia, quizás algunos golpes.

Un día, cuando tu hijo

se aleje de la cuna

llegará junto al árbol

y le hablará de tu a tu,

como si siempre se hubiesen

estado contando sus vidas.

Sus raíces, las de tu hijo,

están entrelazadas con las del árbol

que acompañó su infancia.

Pintará un bonito dibujo

para llevar a la escuela:

el árbol tendrá muchos colores,

alto como un mayo

cubriendo a todos los compañeros

de juegos bajo su amplia copa.

Todo esto lo sabes

desde que viste la primera raíz

del árbol en la cuna

y no la cortaste

la dejaste seguir

su camino hacia los sueños más profundos

de tu hijo.

Al fin y al cabo,

los dos nacieron casi al mismo tiempo,

son vecinos del barrio,

y un día no lejano se necesitarán

el uno al otro.

¡Qué mejor tierra que la cuna de tu hijo

para que el árbol hunda en ella

sus raíces!

Las ves y te hace gracia

pensar que tienes dos

hijos en la cuna: el árbol y tu niño,

los dos durmiendo plácidos

con los brazos abiertos,

tan tranquilos.

CUANDO MIRAS LOS ÁRBOLES URBANOS...

CUANDO MIRAS LOS ÁRBOLES URBANOS...

Cuando miras los árboles urbanos

estás viendo los rostros de las generaciones

muertas

los rostros de las generaciones muertas

las sombras de los movimientos infinitos

el sonido de las bocas hoy llenas de tierra

los ojos de los muertos de tus casas

te miran desde hojas a punto de caer

las ramas se cimbrean al ritmo de los diástoles

y sístoles de corazones ya desaparecidos

y bajo las raíces de los árboles que miras

en las calles

hay bebés agitando manecitas

abriendo sus bocas

apretando sus párpados finísimos

los niños que no llegaron a nacer

la ciudad que no fue

las voces de quienes no aclamaron

Cuando miras los árboles urbanos

a las horas en que nadie más que tú los miras

respiran ansiosos

su troncos se estremecen

con el sobrealiento de su emoción oculta

Ni siquiera las farolas iluminan sus versos

los largos poemas de los árboles urbanos

los largos versos verdes movedizos

temblando con la brisa

los versos ignorados.

La savia de los árboles urbanos

en constante tráfico

recorre tus meninges donde tienes las manos

de las genraciones muertas

de tus conciudadanos

sus manos como suaves

roces de la pasión y la desesperanza

sus manos en los árboles urbanos

tocándote la boca, abriéndote los labios

para que bebas tú también la savia

de los árboles urbanos

POEMA XVII DE "LAS 100 VISTAS DEL MONTE INTERIOR" DE VICENTE PASCUAL RODRÍGO

POEMA XVII DE "LAS 100 VISTAS DEL MONTE INTERIOR" DE VICENTE PASCUAL RODRÍGO

 

 

 

 

 El mísmísimo Vicente Pascual Rodrígo

 

¡Qué inesperada visita! muerte

¡bienvenida!

reposa aquí tranquila;

no sabes cuanto en mí evocas,

la vida.

DE "LAS CIEN VISTAS DEL MONTE INTERIOR" DE VICENTE PASCUAL RODRIGO

DE "LAS CIEN VISTAS DEL MONTE INTERIOR" DE VICENTE PASCUAL RODRIGO

Y que otro dijo que

cuanto el hombre opina por sí mismo

es falso,

que sólo cuando recuerda

dice verdad.

PROKÓFIEF EN EL RECUERDO TRIPLICADO

 

Mi abuelo Manuel

se sonreía

cuando alguien confundía

"El amor de las tres naranjas"

con "El sombrero de tres picos".

En la radio,

los domingos por la mañana,

sonaba

muy frecuentemente

"Pedrito y el lobo":

aprendíamos a reconocer

los instrumentos

de la orquesta.

Alberto Sánchez

proyectó "Iván el terrible"

(¡sin sonido!)

en una pared

para sus amigos

rojos conjurados

por la magia

del buen cine.

 

Tres Prokófiefs en mi vida.

Tres músicas amadas.

EVOCACIÓN DE KATHLEEN FERRIER Y DE SU VOZ...

EVOCACIÓN DE KATHLEEN FERRIER Y DE SU VOZ...

 Kathleen Ferrier, contralto inglesa 1912-1953. Murió cuando nací yo.

Como una

Kathleen Ferrier.

Con su voz

y ese gesto de mujer

que oculta a una mujer

que puede ser

como yo mismo, ahora,

en mi silencio

de hoy.

Con esa voz de ella,

ese don,

cantar a un mundo que no importa

su  escucha o no.

La voz. Esa voz.

Tener esa voz

ahora que la tristeza enmudece.

Pero esa voz

era la voz de la Ferrier:

domina los silencios, mide

la duración del dolor,

la densidad de los sueños.

Ese fue su don.

¡Y qué poco le duró!

Esta noche podría ser

mi don.

Mediría ese tiempo

implacable

con su voz

en mi voz.

La voz que ahora

necesito

para entrar en el gran

silencio

de ninguna otra voz.

EL ÁNGEL TOCANDO EL CLARÍN. POEMA DE OTOÑO PARA UNA PERSONA QUE ME LO PIDIÓ

EL ÁNGEL TOCANDO EL CLARÍN. POEMA DE OTOÑO PARA UNA PERSONA QUE ME LO PIDIÓ

 Anochecer tras el anuncio del ángel

 Para Mar, que me ha pedido un poema.

En el álamo más alto

hay un ángel tocando un clarín.

La hojas acogen al ángel

que corre sin moverse

mientras toca un clarín.

¿Qué nueva batalla se anuncia?

Las ramas del álamo brillan

y se cimbrean al viento.

Nubes blancas envuelven un silencio

que sólo turba el viento

y el chocar de la lluvia en la tierra.

Junto a mi ventana

la copa de un pino zozobra.

Las piñas son pájaros muertos

o aún por nacer.

Y en el álamo grande hay un ángel

tocando el clarín.

¿A dónde se dirige sin moverse?

¿Qué música toca

sin que nadie la escuche?

La tarde acabaré entre tinieblas,

la lluvia brillará rozando las farolas,

el parque goteará sobre arena y asfalto.

No sabremos qué anuncio traía ese ángel

tocando el clarín.

EVOCACIÓN DE LA BREVE LIBERTAD INFANTIL

EVOCACIÓN DE LA BREVE LIBERTAD INFANTIL

ASPIRÉ LOS PERFUMES

DE MIS TRECE AÑOS,

CUANDO NADIE EN EL MUNDO,

NI YO MISMO,

ESPERABA NADA DE MÍ.

                 *

DE TIERRA Y PIEDRAS,

DE LAVANDA Y ROMERO,

DE PAN CALIENTE

Y CHOCOLATE,

DE PAPELES Y TINTAS,

DE ALIENTOS A DISTINTAS

FRESAS Y MENTAS.

AQUELLOS PERFUMES

DE MIS TRECE AÑOS.

                  *

LUEGO INVADIÓ EL PLANETA

UN OLOR APESTOSO

A CORBATAS Y CARTERAS DE CUERO

A ZAPATOS BRILLANTES

A CALVAS, A UÑAS GRANDES,

A SUDOR ENMASCARADO,

A CERVEZA Y TABACO.

                  *

A MIS TRECE AÑOS

ME HICIERON SABER

QUE HABÍA NUEVOS PLANES:

NUNCA ESTARÍA SOLO

Y HABRÍA METAS, OBJETIVOS,

VICTORIAS Y FRACASOS

PREVIAMENTE ACORDADOS.

                           *

TENDRÍA QUE ACEPTARLES

JUNTO A MÍ

Y EN MIS SUEÑOS TENDRÍA

QUE HACERLES UN HUECO.

                              *

LOS JUEGOS PERDERÍAN SU INOCENCIA,

LAS MÁS BREVES TAREAS

SERÍAN TRABAJOS.

DORMIRÍA EN ADELANTE MANIATADO

Y LAS VIGILIAS SERÍAN

CADA DÍA MÁS TRISTES

RECORDANDO LOS PERFUMES

DE MIS TRECE AÑOS.

"TÚ ME QUIERES CALLADA..." POEMA CON SENTIMIENTO

"TÚ ME QUIERES CALLADA..." POEMA CON SENTIMIENTO

 Para B.G., tarde ya

TÚ ME QUIERES CALLADA.

DÉJAME QUE TE QUIERA

CON PALABRAS. EL VIENTO

HABLADO MI ÚNICO TACTO,

MI ÚNICA CARICIA

LA RESPIRACIÓN.

PERO DÉJAME AMARTE

COMO TÚ ME AMAS.

TRÁEME EN TUS MANOS

 MISTERIOSAS LUCES

Y LA VOZ YA LEJANA

DE ESAS BELLAS CANCIONES

CON LAS QUE ACUNAS

MI IMAGINACIÓN.

TÚ ME QUERES CALLADA.

YO TE AMARÉ EN SILENCIO

SI TAMPOCO ME ACEPTAS

EL SENTIR DE LA VOZ.

PERO DÉJAME AMARTE

COMO TÚ ME AMAS.

 

ENSÉÑAME A VIVIRTE

COMO ME VIVES TÚ.

DOMINGO

DOMINGO

EN MI INTEIOR

RESIDE LA DIVINIDAD.

A SU MANERA,

SIN ASPAVIENTOS,

REALIZA SU TAREA.

IMPLÍCITO, EL MISTERIO.

LA SONRISA

DE LA COMPLICIDAD.

GLOBALIZACIÓN, DIVINO TESORO (SUYO)

GLOBALIZACIÓN, DIVINO TESORO (SUYO)

 Este busto del meditativo Lenin lleva colgada al cuello mi medalla de bautizo. Su pequeño pedestal de yeso muestra los destrozos debidos a los golpes contra la tozuda realidad.

 

 WORK WON'T MAKE YOU FREE

En estos campos el letrero

no está en alemán, ni en caracteres

góticos, ni ocupa unos metros

de hierro forjado a la entrada.

No existe propiamente una entrada

(tampoco una salida)

en estos que llaman campos

de globalización. Ahora prefieren

dispersarnos con la rápida tecla

de dispersar, mientras concentran

muy mundialmente todo el poder

del dólar (Dollar, dollar, über alles,

über alles in der Welt).

Los aliados de entonces

han ampliado ampliamente su alianza

y en las brillantes pantallas

de sus reuniones alfanuméricas

hablan del work, de nuestro work,

como antes hablaban del Arbeit.

 

AVENTURAS

AVENTURAS

LA HUERTA ERA POR HORAS

UNA SELVA INTRINCADA

EN LA QUE TE PERDÍAS

A LA VISTA DE TODOS.

SOLITARIO ENTRE BERZAS Y HORTALIZAS

SÓLO TENÍAS OJOS PARA TU AVENTURA.

¿TE HACÍA FALTA MÁS?

ES AHORA, CUANDO LOS OJOS

DE LOS NIÑOS TE DELATAN

ANTE EL FUEGO ENEMIGO,

CUANDO ECHAS EN FALTA

TU ARCO Y TU CARCAJ.

PRESENCIAS

PRESENCIAS

ESTÁBAIS CON NOSOTROS,

CALLADAS PRESENCIAS,

ASOMADAS AL BALCÓN SECRETO.

SOMBRAS DE SOMBRAS,

¡CÓMO ACOMPAÑÁBAIS

NUESTRO AMANECER!

 

TUS LARGOS MUSLOS BLANCOS

TUS LARGOS MUSLOS BLANCOS Tus largos muslos blancos.

 

La mañana en tus muslos.

 

El rumor del gran río, el paso

 

de las nubes hacia el Sur.

 

Tus largos muslos suben

 

incesantes suben,

 

y el tacto los contempla tibios.

 

Tus labios hablan ya

 

del almíbar que me estás preparando.

 

Tus muslos permanecerán testigos

 

solemnemente tiernos,

 

aceptando humedades y rastros,

 

amparando al viajero

 

cuando desfallece.

 

Su tersa dulzura, balconada

 

frente al oleaje de tu vientre.

 

La luz y ese perfume

 

de jardín colmado. La mañana

 

en tus muslos. El tiempo

 

detenido en esa piel de seda.

 

Temblorosos, palpitantes muslos

 

marinos que se dejan tomar

 

un instante y ya saltan

 

a ese mar espumoso

 

al que quieren llevarme.

 

 

RESURECCIÓN, II

RESURECCIÓN, II Desear sin culpa.

 

Renunciar sin duelo.

 

Amar sin esperanza.

 

Odiar sin rencor.

 

Gozar sin entusiasmo.

 

Sufrir sin amargura.

 

Pensar como un escéptico

 

Y actuar con pasión.

 

 

Sobre mi tumba.

 

Y yo vivo.

 

ÁRBOL DE CENIZA

ÁRBOL DE CENIZA

 

 

Tener en cuenta que Sun (011) es lo suave, el viento, el árbol, la madera, y la “penetración general”.

Y que madera y piedra es medicamento. Y que no hay que tomar medicamentos desconocidos.

Está enfermo por su modo de cargar sobre sí mismo las enfermedades de los demás.

PALABRAS

PALABRAS

Seguramente las palabras estén

en las cuevas de antaño,

entregadas a su invisible

tarea de transformación.

Volverán las oscuras,

no será primavera

y acaso los balcones del alma

estén  cerrados

preventivamente.

Qué palabras serán,

cuál su escritura.

Su sonido en las bocas

a qué fruto sabrá.

Adónde irá su vuelo.

Entre sus alas

qué silencios tendrán.