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javierdelgado

WILLI MÜNZENBERG: UNA VIDA PREOCUPANTE

Acabo de terminar el libro:

Babette Gross: "Willi Münzenberg. Una biografía política" (Vitoria: Ikusager, 2007).

Como apunté hace unos días, Münzenberg (1889-1940) fue un destacado militante comunista. Acabó mal precisamente por serlo y por serlo abiertamente más allá de los límites que Stalin y sus seguidores permitían.

Babette Gross fue su compañera desde 1922 y su relato tiene la fuerza del testimonio personal.

La vida (y la muerte) de Münzenberg, estuvo absolutamente vinculada a la historia del comunismo, al que llegó tras años juveniles de actividad política en organizaciones juveniles, primero en el ámbito socialdemócrata, luego fundador de las Juventudes Comunistas Internacionales.  Conoció a Lenin en Suiza y participó en la formación de la III Internacional y en la fundación del Partido Comunista Alemán.

Su actividad fue una contínua militancia como publicista, organizador de campañas de solidaridad, gestor de proyectos internacionales de apoyo a la Unión Soviética y de ayuda a las organizaciones comunistas y movimientos de liberación anticolonial de medio mundo.

Sería la brutal subordinación de la dirección del Partido Comunista Alemán a las directrices de Moscú lo que acabaría con el mundo en el que se formó y creció y la que, en definitiva, le llevaría a la muerte a los cincuenta y un años, tras ver cómo la política del Moscú estalinista manejaba a su antojo los resortes de un partido cuya política ante el ascenso hitleriano hubo de someterse ¡y con qué terribles consecuencias! a los dictados del interés “geoestratégico” de Stalin.

Cuando Münzenberg rompió con Moscú y reaccionó buscando una alianza antifascista consecuente su vida dejó de valer para los dirigentes estalinistas y comenzó a ser un estorbo. Su muerte (¿ahorcado?) en un bosque del sur Francia, huyendo del avance del ejército nazi, sigue siendo un misterio, pero lo cierto es que ya había sido sentenciado públicamente por la propaganda estalinista, que se encargó de que su figura fuese relegada al más silencioso de los olvidos.

Este libro apasionante no sólo nos devuelve la biografía personal de un inteligente hombre de acción, brillante y atractivo, sino la tragedia de toda una generación de revolucionarios que vieron, entusiasmados, cómo se producía la primera revolución proletaria y más adelante fueron testigos (y también directa o indirectamente cómplices y víctimas) de la deriva estalinista precisamente cuando emergía con toda su brutalidad la ideología fascista y nazi.

FORTÚN, LAGUNA, MIRA, DE PEDRO SANVISÉ, SAURA, TENA: UNA CURIOSA EXPOSICIÓN

FORTÚN, LAGUNA, MIRA, DE PEDRO SANVISÉ, SAURA, TENA: UNA CURIOSA EXPOSICIÓN

Del 17 de julio al 12 de septiembre pueden ver en la sala de Aragonesa de Arte, c/ Fita , 19,

una curiosa exposición colectiva bajo el título " Intensos trayectos / Pintores aragoneses".

Ignacio Fortún presenta tres serigrafías sobre aluminio tituladas: Ebro, Canal y Mar.

 

MÁS CICERÓN ... Y PLANTAS EN GRECIA

Ahora estoy con el

"Cicerón y su tiempo" de S.L. Utchenko (Akal, 1987), un texto ya clásico en la bibliografía sobre el particular y también un buen exponente de la bibliografía marxista sobre la Roma Antigua.

Un libro que ahora sólo se puede encontrar (aparte de las bibliotecas) por casualidad y en librerías como la Librería Antígona, en la que siempre hay sorpresas.

En Antígona también he encontrado esta mañana un libro precioso que ya se ha sumado a mi pequeña biblioteca de botánica:

Hellmut Baumann: "Greek Wild Flowers an plant lore in ancient Greece", translated and augmented by William T. Stearn and Eldwyth Ruth Stearn. (London , Rhe Herbert Press, 1993, a partir de las eds. alemanas del título  "Die griechische Pflanzenwelt in Mytos, Kunst und Literatur", München, Hirmer, 1982, 1986 y 1993).

Pepito de Antígona me ha mostrado un estupendo libro de un autor japonés del siglo XIII, en su primera edición seria en castellano. Como ahora estoy por Roma lo he dejado para otra ocasión.

Entre medio estoy leyendo una biografía apasionante de un tipo muy curioso: Willi Münzenberg, un comunista alemán de primerísima hora (fue de los fundadores del Partido Comunista Alemán después de una juventud movidísima como organizador de asociaciones juveniles vinculadas a la socialdemocracia centroeuropea). Se trata de un militante muy especial, encargado de montar toda suerte de negocios de apoyo a la propaganda comunista tras la Revolución de Octubre. Ya les contaré más.

JUAN NEGRÍN Y JOSEP SOLÉ BARBERÁ: DOS BIOGRAFÍAS MUY INTERESANTES

Acabo de leer dos biografías muy interesantes:

. "Josep Solé Barberà, abogado. La voz del PSUC", de Andreu Mayayo i Artal (RBA, junio 2008).

. "Don Juan Negrín", de Enrique Moradiellos (Península, noviembre 2006).

Sigo pensando que las biografías de hombres y mujeres que intentaron ofrecer una aportación personal a la historia de la cultura, el arte, la política, etc. son lecturas especialmente indicadas para formarse intelectual y moralmente. Una formación que no acaba nunca...

 

VICENTE PASCUAL RODRIGO ENTREVISTADO EN HERALDO

VICENTE PASCUAL RODRIGO ENTREVISTADO EN HERALDO

Hoy, lunes 7 de julio (San Fermín), publica Heraldo de Aragón (p. 45) una larga entrevista de Mariano García a Vicente Pascual Rodrigo, con motivo de su actual exposición en el Centro Cultural Mariano Mesonada de Utebo.

En  ella hablan sobre pintura, paisaje, naturaleza, geometría y muchas cosas más.

Escojo esta frase del artista:

"Crear es como viajar, es un mdo de conocerte a tí mismo a través de circunstancias que no son cotidianas y previsibles".

No se la pierdan.

ESTE VERANO, CICERÓN Y SÉNECA

Este verano dedicaré mi tiempo de lectura a Cicerón y a Séneca. (El verano pasado fue todo para Julio César).

De Francisco Pina Polo, (Zaragoza, 1959), profesor titular de Historia AnTigua de la Universidad de Zaragoza, leo su "Marco Tulio Cicerón" (Ariel, 2005) mientras releo las obras del  orador (Gredos).

Sobre Séneca me gustó la obra de  Paul Veyne “Séneca. Una introducción” (Marbot, 2008, de la ed. francesa de 1993) y releo (pero como si las leyese por  primera vez: hay ojos nuevos cada ciertos años) sus “Cartas a Lucilio” (Trad. Vicente López Soto, Juventud, 2006).

Entre col y col, echo un vistazo a la  “Historia de la revolución cultural proletaria china” de Jean Daubier (Siglo XXI, 1972) y al diálogo entre André y Raphaël Glucksmann “Mayo del 68. Por la subversión permanente” (Taurus, 2008).

Ahora mismo no encuentro novelas.

He vuelto a jugar  a las Damas, a lo que no jugaba desde mi infancia (entonces mi juego preferido, que conocí por mi abuelo paterno, Fausto, que intentó también transmitirme – sin éxito – su gusto por el guiñote).

 

MANUEL MACHÍN: UN HOMBRE MUCHO MÁS QUE BUENO

MANUEL MACHÍN: UN HOMBRE MUCHO MÁS QUE BUENO

Aquí lo tienen: Manuel Machín, veterano militante comunista. La foto no me salió todo lo bien que tenía que haber salido, pero da una idea.

Cuando entré en el PCE Machín estaba en la cárcel. Se hablaba de él muy elogiosamente: su inteligencia, su alegría, su capacidad organizativa, su valentía... El Manuel Machín del que sólo podía saber por boca de mis camaradas era para mí todo un mito. Cuando saliera de la cárcel, cuando volviera...

Hombre muy cualificado técnicamente, trabajador puntilloso y estricto, bondadoso maestro de aprendices, Manuel Machín sería pronto un personaje de referencia en Giesa, un compañero especial, un dirigente respetado.

Cuando la represión política arreció y tuvo dificultades para reintegrarse en la fábrica (la brigada político-social merodeaba insistentemente y presionaba a la dirección), consiguió fácilmente trabajo en otras empresas: su expediente laboral era estupendo y eso, pese a todo, contaba, vaya si contaba. Y allí donde fue creó organización obrera, estableció vínculos de clase, animó la lucha  social y por las libertades.

De Manuel Machín pueden escribirse muchas páginas: su biografía es apasionante. Por hoy, les dejo con la foto que le hice durante la comida del grupo de trabajo sobre "Comunistas en la fábrica", el pasado miércoles dos de julio. Ni la edad ni la enfermedad le han quitado ni el saber estar ni el buen humor. ¡Qué hombre tan admirable!

"COMUNISTAS EN LA FÁBRICA": BRINDIS POR LA VIDA

"COMUNISTAS EN LA FÁBRICA": BRINDIS POR LA VIDA

Ahí los tienen: estos son los hombres cuyas experiencias de lucha en Giesa nos proponemos transmitir. De izquerda a derecha: José Luis Navarro, Isidro Pradal, Ramón Górriz, Ángel Gómez y Felipe Prat. Falta Manuel Machín, que llegó un poco más tarde.

El pasado 2 de julio nos reunimos para cerrar la primera fase de los trabajos de "Comunistas en la fábrica. Luchas obreras en Giesa (Zaragoza, 1940-1970)". No hicimos fotos. Charlamos, comimos, reímos y bebimos. Y brindamos: por la vida y por el recuerdo de quienes ya nos abandonaron.

CON VICENTE PASCUAL RODRIGO: UNA MAÑANA DE AMISTAD

CON VICENTE PASCUAL RODRIGO:  UNA MAÑANA DE AMISTAD

He pasado la mañana con mi amigo del alma el artista Vicente Pascual Rodrigo.

Hemos hablado de cómo está el mundo, sobre todo el mundo de la gente con problemas y del mundo de la gente que crea problemas.

Hemos hablado de nuestras esperanzas y de nuestras preocupaciones sobre el futuro.

Hemos hablado de personas y personajes importantes para nosotros, de sus enseñanzas de vida.

Por ejemplo, del gran líder espiritual  argelino ’Abd al -Kader (1807-1883), del que Vicente me ha prestado un libro de discursos de gran interés.

Les voy a contar un secreto: Ahora es un buen momento (siempre lo ha sido, pero ahora exactamente lo es) para adquirir obras de Vicente Pascual Rodrigo: el remanso vital del verano y la ilusión de su exposición de pintura en el Centro Cultural de Utebo - todavía abierta al público - facilita el contacto, la charla, la elección. ¡Anímense! Pueden llamar al 976.78.89.68 y quedar con él.

Estoy seguro de que Vicente estaría encantado de que sus obras cuelguen en las paredes de nuestras casas;  nuestras casas, en las que su figura y su arte ya es un símbolo de dignidad, pasión creativa y coherencia vital.

Hoy he pasado la mañana con mi amigo del alma Vicente Pascual Rodrigo y he vuelto a casa con una maravilla que ahora mismo veo desde la mesa de mi biblioteca.

Vicente y su Ana, con su cordialidad y su elegancia, con su silencio, sus palabras y sus gestos, dignifican la vida de nuestra región (y del mundo entero) desde su hogar de afecto, arte y cultura junto a la torre mudéjar de Utebo.

MERCÈ RODOREDA. CENTENARIO

MERCÈ RODOREDA. CENTENARIO

Artículo publicado en "Artes & Letras" de Heraldo de Aragón el jueves 26 de junio de 2008.

 

Mercè Rodoreda (1908 -1983), es una de las máximas figuras de las letras catalanas. Sus obras, que tuvieron excelentes traducciones al castellano (de la mano de Batlló, Gimferrer, Janés, Moix…), han influido en la literatura española, en cuyo amplio seno actúan como un profundo canal de luz en el que las escurridizas formas de lo onírico, gracias a una sintaxis especialmente diseñada para dotarlas de corporeidad, se nos hacen visibles durante unos mágicos instantes (“Quanta, quanta guerra”, “La mort i la primavera”). También (o a la vez) el mundo interior femenino ha sido iluminado muy personalmente por la prosa de Rodoreda (“Aloma”, “Mirall trencat”, “La meva Cristina y altres contes”, “Semblaba de seda i altres contes”). Hasta qué punto su escritura vitaliza nuestra expresión literaria es posible rastrearlo en más de dos docenas de buenas escritoras contemporáneas y en algunos escritores, entre los que me cuento: mi temprana lectura de sus libros me convencieron de que su aportación era intelectual y literariamente liberadora: la suya era una “escritura de mujer” (tal cosa existe: ahí está Mercè Rodoreda) en la que debía y podía aprender a nombrar lo que nunca los hombres habían intentado nombrar (de ellos mismos ni de las mujeres), pero además (o por eso mismo) en su escritura encontraba una nueva expresión el ser humano contemporáneo y su agónica relación con la Naturaleza. Rodoreda se constituyó para muchos de nosotros (hombres y mujeres) en fuente, inspiración, modelo. Aprovechen la ocasión y lean este verano la nueva edición de sus “Cuentos” y de “La plaza del Diamante” & La calle de las Camelias” que Edhasa presenta para la ocasión. Y si quieren acercarse a su biografía, ahí está la estupenda “Mercè Rodoreda y su tiempo” de Marta Pesarrodona (Bruguera, 2007).

LA MÚSICA DE LISZT, MI ABUELO MANUEL, LA INFANCIA, LOS RECUERDOS...

LA MÚSICA DE LISZT, MI ABUELO MANUEL, LA INFANCIA…

 

Acababa de comenzar el CD con el Concierto para piano y orquesta nº 1 en Mi bemol mayor de Franz Liszt: los metales, los primeros acordes poderosos del piano en el Allegro maestoso, el inmediato devenir de los fraseos del oboe y del piano, las cuerdas, ascensos y descensos, tutti de nuevo, notas como aldabonazos… y de nuevo la voz del piano sobre un fondo de cuerdas y maderas...lirismo, ensoñación…

 

Y entonces, a mi lado, en su sillón, a la derecha del mío, mi abuelo Manuel, fumando, leyendo, escuchando ese disco en su despacho, a puerta cerrada, él y yo solos inmersos en la música, unidos y ajenos, cercanos y alejados, una vez más los dos a la luz de su lámpara de pie, mi abuelo en su sillón, atento al libro que descansa en un gran atril, yo esforzándome por permanecer quieto en mi butaca, sin rascarme, sin toser, sin que se note mi respiración, entusiasmado y asustado al mismo tiempo mientras dura el concierto, la primera cara del disco. (Entre cara y cara, si mi abuelo consiente, podré ir al baño y volver, y él pondrá la segunda cara; si no, escogeré quedarme y aguantar o salir sabiendo que a la vuelta encontraré cerrada la puerta de su despacho, la música dentro, y habré de escucharla sentado en las baldosas del pasillo hasta que se pare el tocadiscos y pueda llamar y él me diga que pase y, si hay suerte, haya otro disco para escuchar sentado en mi sillón, muy quieto).

 

A mis once o doce años no podía parar quieto ni un minuto (mi otro abuelo, Fausto, el padre de mi padre, me daba una perra chica por cada minuto que aguantara sin hacer una mueca o dar un manotazo, un brinco, porque, literalmente, no podía parar quieto) salvo cuando mi abuelo Manuel me invitaba a escuchar música con él o, mejor dicho, me dejaba estar con él, no rechazaba esa posibilidad, permitía mi presencia en su despacho. En casa podía poner los discos antiguos en la gramola: pesados objetos que giraban a setenta y cinco revoluciones por minuto, acababan enseguida: escuchar un concierto llevaba mucho ajetreo de poner y quitar discos, nada comparable a la tranquila audición de los discos a treinta y tres revoluciones por minuto ¡en los que un concierto podía ocupar solamente una cara! (Aún no tenía permiso para usar el tocadiscos familiar y dependía para eso de mis hermanos mayores. Cada cosa tenía su momento, su iniciación, sus compromisos).

 

No sé por qué fue ayer el piano de Liszt el que evocó aquellas horas junto a  mi abuelo Manuel, el padre de mi madre, padre de nueve hijos él, abuelo ya de más de treinta nietos, jubilado entonces, entregado a sus lecturas, sus conciertos, sus muchísimos cigarrillos y puros cotidianos. Porque no me parece que fuese Liszt su músico más admirado (acaso sí de Antonia, su mujer, mi muy querida - ¡qué nieto no la quiso! - abuela, romántica  y vitalista, cariñosa y dulcificadora, también melómana: por esos años me regalaría una pequeña acuarela pintada por ella misma, en el que un pianista desmelenado toca un gran piano de cola negro como su esmoquin, a la blanquísima luz de un rayo de luna que ilumina fantasmagóricamente la estancia…).  En cualquier caso, fueron los primeros minutos de ese concierto los que me trajeron con una fuerza inesperada el recuerdo del olor del tabaco y la tensión con la que disfrutaba esas audiciones en el despacho de mi abuelo Manuel.

 

A veces él dejaba reposar su cabeza contra el respaldo del sillón, cerraba los ojos y fumaba sin abrir los párpados, exhalando el humo despacio, denso entre sus labios. Yo lo veía por el rabillo del ojo y percibía lo inefable, aquella misteriosa fuerza de la música en mi abuelo y en mí, deseaba llorar, mirar y ser mirado, abrazarme, ser abrazado, dar saltos al ritmo, vivir y expresar sin restricciones de ningún tipo la emoción del momento, compartir de una forma más visible y patente aquella experiencia. Pero aprendí (puede que se tratase, precisamente, de eso) a disfrutar de la música sin mover un dedo (y por supuesto, sin tararear): escucharla muy dentro, muy dentro de mí, destilada en sonido abstracto, sin imaginería y sin  movimiento.

 

Puede que se tratase precisamente de eso, porque por entonces mi abuelo Manuel me invitó algunas tardes a acompañarle a los conciertos de la Filarmónica. Mi abuela Antonia no podría ir con él, o iría yo con los dos, no estoy seguro. (Un verano, a mis once años, me llevarían con ellos a Zarauz, a ver por primera vez en mi vida el mar, el mar, las olas, las espumas de la marea de los mediodías contra el malecón, las nubes grises, el verde intenso de los montes cercanos…Imagino que tuvieron algo que ver en esa invitación mis recientes muchos meses en cama por una de aquellas enfermedades infantiles por las que me obligaban a pasar entre sábanas tantos meses, cada poco durante tantos años, al cuidado de mi tío Tomás, seguramente buen médico pero muy cenizo, siempre temiendo lo peor, pero ésa es otra historia). Sentado en la butaca del Teatro Principal “sabría estar” y no molestaría: ni mover la punta del pie, ni tamborilear con los dedos, ni cabecear, ni carraspear, ni respirar ruidosamente, todas esas cosas, y más, que pude ver que hacían señores y señoras a nuestro alrededor ¡incluso abanicarse!, a quienes mi abuelo lanzaba de tanto en tanto miradas cargadas de reproche antes de cerrar sus ojos definitivamente, abrumado, para no tener que seguir viendo esas desagradables muestras de mala educación (en la Alhambra de Granada, dirigiendo el admiradísimo, venerado Manuel de Falla un concierto, el maestro había parado el concierto, se había vuelto furioso al público y había lanzado un tremendo ¡chisssssst! hacia una pareja de señoras que hablaban ssin parar como si tal cosa).

 

Ayer, escuchando ese concierto de Liszt (en un cedé en el que caben tres conciertos enteros, en un aparato en el que puede haber hasta cinco cedés esperando su truno), la figura de mi abuelo Manuel se me hizo presente con la fuerza con la que sólo los afectos intensísimos pueden devolvernos los recuerdos. La música y mi abuelo, el silencio y mi abuelo, la quietud (tensa quietud) y mi abuelo, el secreto insondable de los adultos y mi abuelo.

 

¡Y cómo desée vivir unos instantes, de nuevo, uno de aquellos ratos en el despacho de mi abuelo Manuel, respirar su tabaco, percibir su presencia, participar (inmenso regalo) de la música, la música y su misterio! ¡Cómo le eché en falta! Cerré los ojos. Permanecí no sé cuanto tiempo escuchando en silencio, inmóvil, tenso. Mientras apretaba los párpados sentí cómo entraban los sonidos muy dentro de mí, cómo entraba una vez más la temblorosa lengua de la música en mi cuerpo, sable luminoso, dedo identificador, y cómo se abría paso rápidamente hasta un recinto secreto de mí mismo, laberinto inmenso cuya puerta invisible Liszt ha conseguido abrir, abrir, abrir de nuevo, una vez más, por favor, que siempre haya una vez más, aún sigue abierto, aún me duelen la música y mi abuelo Manuel unidos en la exacta clave de bóveda del pecho, aún me duelen música y recuerdos, me duelen y me hacen feliz.

 

 

LORCA (MURCIA): TALAS Y MOSQUEO VECINAL

LORCA (MURCIA): TALAS Y MOSQUEO VECINAL

LORCA
Oposición de los vecinos de La Viña a que corten más chopos de su parque.
La asociación de la barriada exige que se les facilite un informe técnico que justifique la necesidad de eliminarlos La Concejalía dice que sus expertos recomiendan la tala de varios árboles
27.06.08 

 

La asociación de vecinos del barrio de La Viña ha puesto el grito en el cielo ante el corte de uno de los árboles del parque público y la intención, por parte de los servicios municipales de parques y jardines, de eliminar algunos ejemplares más.

La presidenta de este colectivo vecinal, María Dolores Hernández Verdú, reconoce que «la decisión municipal de talar uno de los grandes chopos con que cuenta este parque provocó una cierta alarma, porque nos dijeron que se iba a repetir con más ejemplares».

Según Hernández, «el concejal de parques nos justificó la necesidad de eliminar ese chopo por razones de posible peligro, pero añadió que tendrán que seguir talando otros.

Desde la asociación hemos pedido un informe técnico por escrito en el que se justifique la necesidad de seguir cortando árboles. Mientras no lo tengamos, claro no vamos a permitir que se nos quite ninguno más de nuestro parque, que es el pulmón del barrio. Estamos hartos de que se talen árboles y luego no los repongan».

Para María Dolores Hernández esta posición de los vecinos es la más lógica porque «este parque lo hemos hecho poco a poco con los años y siempre hemos puesto un especial cariño.

El árbol cortado no daba señales de que estuviera mal y nos tememos que, si nos cruzamos de brazos, no sabemos adonde se puede llegar. De todas formas nosotros, como asociación, también hemos solicitado un informe a un técnico sobre el estado de los árboles del parque».

El primer partido en la oposición, el PSOE, también ha terciado en este tema, recogiendo la inquietud de los vecinos. y pide al equipo de gobierno conocer los informes técnicos que justifican el corte de árboles en el parque de La Viña. Los socialistas han solicitado que «antes de meter la motosierra en ningún árbol se estudien, uno por uno, las condiciones en las que se encuentran».

La Concejalía de Parques y Jardines, por su parte, informa que días pasados ordenó la tala de varios ejemplares de chopo del parque del barrio de La Viña «por motivos de seguridad».

El concejal responsable, Ángel Meca, ha explicado que hace diez días se quebró una rama de grandes dimensiones de uno de los chopos de este parque, que dejó el árbol «descompensado» y que obligó a la tala del ejemplar para evitar que cayera y que pudiera originar un accidente.

Según Meca, la vida útil de los chopos es de unos veinticinco años, la edad que tienen los del parque de La Viña, y añadió que los servicios técnicos de la concejalía han constatado el mal estado en el que se encuentran otros ejemplares, por lo que se ha redactado un informe que recomienda la tala de, al menos, otros cinco árboles de la misma especie, también por razones de seguridad «y no por capricho».

El edil ha señalado que los árboles que se corten serán repuestos «en la medida de lo posible» ya que la frondosidad del resto de ejemplares puede impedir su crecimiento al no permitir la entrada de luz.

Meca, por otro lado, ha desmentido que esta tala responda a la intención del Ayuntamiento de construir un aparcamiento subterráneo bajo el parque de La Viña, que es un rumor que se ha extendidop por el barrio, como apuntan algunos colectivos vecinales de la zona

HUELVA: MACETEROS EN LAS CALLES PARA ALIVIAR EL CALOR

El Ayuntamiento coloca en las calles peatonales cien maceteros más

http://www.huelvainformacion.es/article/huelva/165300/ayuntamiento/coloca/las/calles/peatonales/cien/maceteros/mas.html

El refuerzo del mobiliario urbano, que también incluye bancos y papeleras, pretende avanzar en la puesta en valor del Centro Comercial Abierto

R. Rendón / Huelva | Actualizado 26.06.2008 - 01:00

 

El Ayuntamiento de Huelva, a través de la Concejalía de Infraestructura, ha comenzado esta semana la campaña de refuerzo del mobiliario urbano en las calles peatonales del centro de la capital onubense, una actuación que incluye la colocación de bancos, papeleras y cien maceteros de hierro y aluminio con plantas arboladas "para dar sensación de frescor en la temporada de verano", según explicó el alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez.

De ellos, 30 estarán ubicados en Pescadería, concretamente en la Avenida de la Ría y en las calles Juan Castro González y Doctor Celestino Verdier, "al objeto de conectar el barrio con el casco histórico de la ciudad".

La finalidad de esta actuación no es otra que la de amueblar las nuevas zonas peatonalizadas "y seguir avanzando en la puesta en valor del Centro Comercial Abierto". El Ayuntamiento onubense distribuirá este mobiliario por las calles Alonso Sánchez, Niña, Pinta, Santa María, Padre Andivia, Alfonso XII, La Paz, Rábida, Vázquez López, Gobernador Alonso, Rico, Rascón y la Plaza Niña.

Con la colocación de este centenar de jarrones florales ya son 300 los que decoran las vías peatonales onubenses en la tercera fase de refuerzo de mobiliario urbano y contribuyen "a modernizarlas, manteniendo la esencia de nuestro casco histórico, una de nuestras señas de identidad" y haciendo un buen equipo con "nuestro comercios, que convierten a Huelva en una ciudad atractiva y amable".

El fundador de la Asociación de Comerciantes del Centro, Manuel Santamaría, se mostró "contento" con la labor realizada por el Consistorio onubense y destacó que "tenemos una buena línea de colaboración a través de la que se están cumpliendo todos los objetivos que nos estamos marcando de cara al Centro Comercial Abierto". El vicepresidente los Comerciantes del Centro, Cristóbal Guerrero, declaró por su parte que "el plan de actuación se está siguiendo, lentamente, pero bien".

Según informó el Ayuntamiento de Huelva, la instalación de las infraestructuras se está realizando de manera estratégica para que puedan quedarse fijadas. Para ello, la Concejalía de Infraestructura ha trabajado en colaboración con los comerciantes y las asociaciones vecinales de la zona para asegurar que el mobiliario urbano no entorpezca las actuaciones de carga y descarga ni la libre circulación de os vehículos de los residentes a sus garajes, garantizando además la accesibilidad para personas mayores con movilidad física reducida y sin necesidad de ser reubicado para actos culturales como la Semana Santa.

LA CERCANÍA DE UNA ZONA VERDE NO AYUDA A AUMENTAR LA ACTIVIDAD FÍSICA DE LAS PERSONAS: SORPRENDENTES CONCLUSIONES DE UN ESTUDIO DE LA UNIVERSIDAD DE UTRECHT

http://www.portalfitness.com/Nota.aspx?i=1869
Un estudio realizado por la Universidad de Utrecht realizó un seguimiento a casi cinco mil personas de distintas zonas de Holanda y descubrió que vivir cerca de una zona verde no ayuda a aumentar la actividad física de una persona. Así que a partir de ahora hay una excusa menos para empezar a hacer ejercicio físico.
 
"Debido al aumento de la urbanización, cada vez más gente se enfrenta a la perspectiva de vivir en un entorno con pocos parques y jardines. El estudio quería responder si la disponibilidad de estos espacios estimula a la gente a ser más activa físicamente porque, en ese caso, la reducción de las zonas verdes podría tener consecuencias", explicaron los autores del trabajo.
 
A través del código postal de cada participante, los investigadores evaluaron el porcentaje de zonas verdes que tenían disponible en un radio de entre 1 y 3 kilómetros, y las respuestas a las distintas preguntas que les habían realizado como la  cantidad de ejercicio que hacían, cómo era su estado de salud, o cuál era su nivel socioeconómico, entre otras variables.
 
Según datos que se publican en la revista 'BMC Public Health', las personas con parques y jardines en su entorno, pasean y montan en bicicleta menos a menudo que quienes viven rodeados de asfalto.
 
"Encontramos una relación negativa entre la disponibilidad de parques y el tiempo libre empleado en caminar o andar en bicicleta", comentan los investigadores.
 
Según sus datos, esta conclusión probablemente se deba a que en los entornos más naturales, determinadas instalaciones como las tiendas están alejadas, por lo que la gente necesita usar el coche.
 
Importantes limitaciones
Los investigadores remarcan en su trabajo que estas conclusiones difieren de las obtenidas en otros estudios realizados en Australia, Estados Unidos y Reino Unido y reconocen que Holanda tiene ciertas diferencias culturales que habrían podido influir en los resultados de su trabajo.
 
"Caminar y andar en bicicleta está muy extendido en todo el país, lo que da a los ciudadanos holandeses muchísimas oportunidades para practicar estas actividades de forma segura casi por todas partes, incluso si no hay una zona verdes cercana a sus hogares", apuntan. "Dadas estas circunstancias, no es necesario disponer de un parque para estar activo físicamente", añaden.
 
"En nuestro trabajo no hemos analizado dónde hacía ejercicio cada participante", explican los investigadores, quienes aseguran que seguirán investigando.

COMUNISTAS EN LA FÁBRICA. LUCHAS OBRERAS EN GIESA. ZARAGOZA 1940-1970. FINALIZA LA PRIMERA FASE DEL TRABAJO

COMUNISTAS EN LA FÁBRICA. LUCHAS OBRERAS EN GIESA. ZARAGOZA 1940-1970. FINALIZA LA PRIMERA FASE DEL TRABAJO

Había que tener temple para meterse en "la boca del lobo"...

CON LOS VETERANOS COMUNISTAS DE GIESA

 

Ya llevamos seis largas sesiones de trabajo y aún quedan cosas que contar: los veteranos comunistas de Giesa vivieron apasionadamente su vida laboral y sus inquietudes sociales y políticas entre 1940 y 1970: el día a día en la fábrica, el ingenio técnico, la capacidad organizativa laboral, las negociaciones con jefes y más jefes (siempre hay más jefes donde hay jefes), la solidaridad entre compañeros, las reivindicaciones concretas, la acción sindical como cargos elegidos para la Junta Social del Sindicato Vertical, los comités de Salud e Higiene, las mejoras en el Economato de la fábrica, la lucha por los “puntos” o el cobro de horas extras, la defensa de los más débiles (aprendices, enfermos, mayores, represaliados…), la negociación de los Convenios Colectivos, la denuncia del régimen franquista, la difusión de la propaganda comunista, la organizción de las Comisiones Obreras…en aquellos años del siglo XX, tan cercano aún y tan lejano ya.

 

Todas las experiencias de vida, de trabajo, de lucha, de hombres como Angel Gómez, Ramón Górriz, Manuel Machín, José Luis Navarro, Isidro Pradal, Felipe Prat, protagonistas de toda una época de la vida laboral zaragozana en la que los organismos del régimen funcionaban a destajo para impedir, acallar y reprimir el más mínimo movimiento a favor de las reivindicaciones obreras y, por supuesto, de las libertades sindicales y políticas: anécdotas sobre policías, gobernadores civiles, capos sindicales, redes empresariales…

 

Las fórmulas organizativas clandestinas, las ingeniosas formas de difusión de propaganda política, los fuertes lazos de camaradería y amistad, de apoyo mutuo y de refuerzo en los momentos difíciles, la transmisión de ideales, experiencias y protagonismos de generación en generación…

 

Ya van seis sesiones de grabación, en corro, cada uno contando sus recuerdos, completándolos otros, documentando la narración con publicaciones de la época, recortes de prensa, imágenes de actividades de la empresa o sindicales, familiares o amistosas…¡hasta las chapas de las taquillas han conservado, llaveros de la empresa, calendarios, prospectos…!

La primera fase del trabajo está prácticamente finalizada. La documentalista Laura José y yo hemos fijado cuatro grandes fases. Ahora viene ordenar el material, transcribir lo grabado, redactar el “esqueleto” de lo que será el libro, elegir escenas para la película en DVD que editaremos…

 

Queda todavía mucha faena. Pero el primer empujón ya está dado, ya hay un magnífico material entregado por estos amigos veteranos comunistas de Giesa que después de pasarse la vida batallando se han puesto a batallar ahora también por la memoria. Para que se sepa, para qe no se olvide, para que su experiencia sirva en adelante a las nuevas generaciones de trabajador@s.

ME HA (EN)COGIDO EL CALOR. PEOR AÚN, EL MAL AIRE ACONDICIONADO DEL TEATRO PRINCIPAL. VIMOS "EL GUÍA DEL HERMITAGE": UNA MARAVILLA. Y ANA LABORDETA, ESTUPENDA. PERO AHORA FARINGITIS...

Ha llegado, como siempre en Zaragoza, el calor de un golpe. Un gran mazazo amarillo.

Me ha (en)cogido el calor.

El domingo fui al Teatro Principal a ver a Ana Labordeta (y a Luppi, y a Callau) en "El guía del Hermitage". Una maravilla.

Pero el aire acondicionado me destrozó el cuerpo aún más que el calor de la calle.

Ahora estoy con faringitis.

Sólo espero no tener que tomar antibióticos.

Vaya manera de comenzar el verano.

(La noche de San Juan tuve mi hoguera particular  en la garganta).

Cosas que pasan por ir a un teatro con mal aire mal acondicionado.

Hubo estornudos (los de Mariano Cariñena, preocupantes), carraspeos, temblores. Y no era porque hiciera frío en el invernal Hermitage sitiado. No.

Los tres actores estuvieron a punto de morir ahogados de calor, bajo los focos. La ropa de Ana Labordeta, por ejemplo, llevaba lana. ¡Y sus botas doble forro!

Mientras, el público tiritábamos.

¡Para que digan que no hay afición!

LUISA MIÑANA: "LA ARQUITECTURA DE TUS HUESOS", QUINTA ENTREGA

Queridos amigos y amigas,

esta vez más o menos a la hora acostumbrada está ya en la red la nueva entrega de La arquitectura de tus huesos: el microrrelato "Líneas fronterizas".

 

Entradas de contextualización:

 

 

- La luz eléctrica

- La función de la luz

- No estar-ser otra cosa

- Estar-ser en otra parte

- El hombre invisible

ALMENDRALEJO (BADAJOZ): UNA GUÍA DE LOS ÁRBOLES DE LA CIUDAD REALIZADA POR ESTUDIANTES

ALMENDRALEJO (BADAJOZ): UNA GUÍA DE LOS ÁRBOLES DE LA CIUDAD REALIZADA POR ESTUDIANTES

Imagen de los jardines del parque de Los Padres. / MPAZ
Una guía de árboles y plantas de la ciudad recoge más de 60 especies.
Se trata de la segunda edición de un trabajo que hicieron hace quince años alumnos del colegio Montero de Espinosa

Muchos almendralejenses no sabrán que el naranjo amargo es el árbol más representativo de la ciudad, el que cuenta con más ejemplares a lo largo y ancho de las calles. De su flor se extrae el agua de azahar, usada como medicina para combatir estados de excitación, o que con su corteza se fabrica el licor de 'curaçao'.

Estas curiosidades sobre los parques y jardines de la ciudad se recogen en la 'Guía de árboles' elaborada por alumnos del colegio Montero de Espinosa. Pero no es la primera edición, sino la segunda que ve la luz quince años después de editarse y que sigue teniendo la misma vigencia. Está dirigida por el profesor José- Elías Rodríguez y se han quitado especies que ya no existen y se han añadido otras muchas que se han plantado desde entonces.

Con papel de gran calidad recoge en sus páginas una fotografía de cada una de las plantas además de una descripción de la misma, su nombre técnico y el común, su origen, algunas observaciones y los lugares en los que se encuentran los ejemplares más sobresalientes.

Desde los más conocidos como la acacia, el álamo, la encina o los cipreses, hasta las washingtonias, un árbol de hoja perenne [SIC!: la Washingtonia es una palmera. JDE]y de hasta 25 metros de alto. Se encuentran en la parque de la piedad y otra «altísima» en el parque del Espolón. Más de 60 especies de las que sus alumnos se atreven incluso a puntuar. Las más valoradas son el magnolio, la palmera datilera, el tejo, la higuera, el alcornoque, el almez o la araucaria.

En este sentido cabe recordar que la actual Concejalía de Parques y Jardines ha plantado, sólo en esta primavera, más 6.000 especie diferentes entre todos los espacios verdes con los que cuenta la ciudad (jardines de Santa Clara, del Parque de la Piedad, San Antonio, San José, Don Fernando Aixala y la zona centro). Además, el alcalde anunció que se plantarán más de 10.000 árboles en la zona de San Marcos y Los Estiles.

CON VICENTE PASCUAL RODRIGO EN LA INAUGURACIÓN DE SU EXPOSICIÓN DE PINTURA EN UTEBO

CON VICENTE PASCUAL RODRIGO EN LA INAUGURACIÓN DE SU EXPOSICIÓN DE PINTURA EN UTEBO

CON VICENTE PASCUAL EN LA INAUGURACIÓN DE SU EXPOSICIÓN (UTEBO)

 

Ayer por la tarde me vinieron a recoger Eloy Fernández y Marisa para ir juntos en su coche a la inauguración de la exposición de pintura de Vicente Pascual en el Centro Cultural y Museo Orús de Utebo.

 

El Centro Cultural es una joya contemporánea junto a la joya mudéjar de una de las torres más bellas de Aragón y parte del extranjero.

 

La luz acuática del sol atardeciendo inundaba muy bellamente las salas de la exposición.

 

Pintores, escritores, fotógrafos, profesores, archiveros, médicos, enfermeras, familiares, llenaban cordialmente un espacio en el que resplandecía la figura elegante y sencilla de un Vicente Pascual esencializado junto a su amantísima Ana.

 

Hubo palabras, hubo aplausos, hubo, cómo no, pintura. Hubo sobre todo y con todo el inefable disfrute de una personalidad luminosa cuyo ejemplo artístico y moral admira y reconforta.

 

A la vuelta, con el rojo del sol poniente a nuestras espaldas, Marisa y Eloy aliviaban la emoción con su conversación animosa.

LECTURAS INESPERADAS: UN PLACER ESPECIAL

LECTURAS INESPERADAS

Artículo publicado en "Artes & Letras" de Heraldo de Aragón el jueves 19 de junio de 2008

 

Acabada la Feria del Libro, una urgencia de compra que a veces me invade (y una asociación de ideas no siempre comprensible) me lleva, camino del parque, a la Librería-Cafetería de mi amiga María José. En ella encuentro siempre libros que nunca compraría si no fuera porque me los encuentro allí. No es sólo cuestión de precios (los suyos son estupendos: por dos euros te puedes llevar grandes obras), sino cuestión de suerte. Son libros “de ocasión”: aparecen ante los ojos como una ocasión de leer textos inesperados, no planeados. Esta vez han sido tres libros muy distintos: “Diarios” de John Cheever (Emecé, 1993), el relato “Omeros” de Derek Walcott (Círculo de Lectores, 1995) y “La muerte de Virgilio” de Hermann Broch (Alianza, 1980). Del norteamericano John Cheever no sabía ni que existiera, pese a los buenos premios que cosechó en vida, entre ellos el Pulitzer. Ahora me parece un íntimo amigo: su escritura sobre su propia vida entre 1952 y 1982 me resulta mucho más interesante que la de otros diarios de escritores más cercanos en tiempo y lugar. Acaso la distancia me permite un disfrute mayor, pero creo que no es sólo eso. Derek Walcott recibió el Premio Nobel de Literatura en 1992, lo cual no me llevó a su obra entonces. Ahora no ha sido ese premio lo que me ha importado, sino la curiosidad que despierta un extenso relato en verso en el que los temas homéricos cobran nueva vida en la épica cotidiana de la pequeña isla de Santa Lucía (Antillas) en la que Walcott nació. La de Broch sí era una obra que esperaba su momento, pero hubiera podido esperar mucho tiempo aún si no hubiera estado ahí expuesta, en el tentador mostrador callejero de la librería de mi amiga María José. Leer ahora mismo estos libros me produce un especial placer: nada los anunciaba, nada me obliga.