MALTRATOS A MUJERES Y ASESINATOS DE MUJERES: UNA HISTORIA TERRORÍFICA ¿Y SIN FIN? ¡ALGO HAY QUE HACER ENTRE TOD@S PARA PARARLOS!
He puesto la negrita (y de gran tamaño) esta vez en señal de luto por las muertes de mujeres a manos de sus maridos, novios, amigos, amantes, hijos, tíos, sobrinos, nietos y demás familia... ¡Es increíble el número de noticias semejantes en los últimos días! ¡Y durante todo el año!
No sé la solución. Ni siquiera estoy seguro de cómo se gesta la maraña envenenada de sus causas. No me atrevo a escribir aquí deprisa sobre un asunto tan grave. Pero sí dejar constancia de una inquietud profunda, de una "vergüenza de género" que me invade y me sulfura cada vez que abro un periódico, cada vez que miro un telediario.
Conocí de joven a parejas entre las que había violencia del varón contra la mujer: eran de mi edad, de mi formación, de mi clase social... Alguna de ellas vivía muy cerca, tanto que podía escuchar los gritos de dolor de la víctima. Incluso la recibí, huyendo del agresor, y hube de esconderla más de una vez en mi piso durante horas, para evitarle más daño. ¡Pero al día siguiente los dos me saludaban sonrientes por la calle! ¡Y cómo dolían esas sonrisas! Eran años difíciles. No estaba en mi mano denunciar esos tratos porque la policía era todavía la policía franquista y yo un militante comunista clandestino... ME PROMETÍ QUE EN CUANTO HUBIERA DEMOCRACIA EN ESPAÑA NO DEJARÍA PASAR NI UN GRITO, NI UNA MANO ALZADA, NI UN GOLPE DE NADIE A UNA MUJER NI A UN NIÑO.
Esta noche me puede la pena, la decepción, el desánimo. ¡Pero hay que hacer algo! ¡No pueden seguir actuando los agresores! ¡No pueden seguir callando las víctimas! ¡Luz! ¡Más luz!
Hay una podredumbre inmensa bajo las redes familiares. Hace siglos que se pudrieron las raíces de los afectos. EL PODER ganó la batalla al amor. Y siempre ha habido apoyo al grande y al pequeño poder por parte de todos los grandes y pequeños poderosos. ¡Y las bendiciones de las iglesias! ¡Y la complicidad de las isntituciones sociales! ¡Y la vergüenza de la infección de machismo en el corazón del movimiento obrero!
¡Tod@s en apoyo de las mujeres maltratadas! ¡Que ni un maltratador sea impune! ¡Que nuestr@s hij@s no reciban esa putrefacta herencia!